Hay muchas cosas en que creer: miles de religiones, de ritos, de seres. Pero nada sirve si no crees en vos.
Un poco para demostrarme a mi misma que sí creo en mi, y un poco para mostrar (sin demostrar) a ustedes quién soy, y que puedo hacer, es que empiezo este blog.
Con el deseo inmenso de construir mi casa invisible en lo profundo de algún lago. Y con las ansias de que Merlín sepa que existo.
martes, 16 de diciembre de 2008
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