viernes, 6 de marzo de 2009

Furia.

Te odio Luciana Galasso, por no vivir. Y por existir te odio.
Por las cosas que dejas inconclusas, como esa novela que empezaste hace rato ya. Porque creer que podes, y ¡No! No podes, no podes nada…
Por tu sonrisa, tu nariz, tu mal gusto. Por caminar por la calle así, y mucho peor, sin que eso te importe.
Por no saber elegir, por decidir con 17 años en una noche algo que sabías bien que para vos era importante. Y negarlo, y seguir negándolo. Por la envidia que te corre en las venas. Esa que te lleva a querer lo que realmente no queres y a lastimar a los que amas. Y te juro Luciana, te juro, que sí lastimas a alguien que no seas vos misma te voy a odiar mucho más de lo que te odio ahora.
Por no saber correr, ni jugar al voley, ni escribir. Por hacerle tanto mal a la persona que juraste que amabas. Por mentirte.
Por odiarte te odio. Por ser incapaz de hacer trámites, por no saber bajarte del colectivo y perderte a la vuelta de tu casa. Por olvidarte de todo. Sería fantástico que te olvidaras de vos también. Por ser tan egocéntrica te odio.
Por llorar, ¡Deja de llorar por favor! ¿No ves que nadie se va a apiadar de vos? ¿Alguna vez conseguiste algo llorando? Deja de hacerlo entonces.
Ahora entiendo porque vivís en esa burbuja de cuentos de hadas. Todo es tan irreal como vos.
Por dar consejos sobre las relaciones familiares ajenas, cuando sabes bien donde y como podes recomponer la tuya con tus sobrinas. Y seguir acá, estática. Y ponerlo en este lugar, cuando eso debería haber sido tu preocupación primera.
Por hacer una fiesta de quince detonadora, y no poder hacer nada para solucionarlo. Por dejar que todos opinen sobre tu vida, por hacer públicas tus desgracias.
Por inventar cuentitos que no te llevaron a nada… y que no te llevarán. Por creer que el amor existe cuando nunca te pasó. Por las ilusiones que tenes. Para ser sincera, nada de lo imaginas se va a cumplir. Por que el amor no es para vos.
Te aborrezco desde lo más adentro de mi ser, y con motivos. Por haberte dejado pisotear por un batallón de idiotas. Por perdonar cosas injustificables y por no perdonar otras que valían la pena seguir.
Por el humo del cigarrillo que me causa alergia. Y por tu alergia. Tu voz grave, tu poca gracia. Por la imaginación que te falta te odio.
Por perderte 19 años de tu vida que no vas a volver a tener, y lo que es más grave, seguir perdiendo el resto por no saber disfrutar. Por no poner en práctica tus pensamientos, y no valorar a los que tenes al lado. Por esos pensamientos que a veces son crueles.
Para odiarte tengo mil motivos.
Te odio Luciana Galasso, por no vivir. Y por existir te odio…

No hay comentarios:

Publicar un comentario